pinot noir

Para el promedio de los cosumidores de vinos de la Argentina, mas siendo tierra de malbec, el Pinor Noir es mucho mas que una incógnita. En primer lugar por no estár familiarizado con su delicado sabor y en segundo lugar por no comprender porque los especialistas la adoran tanto (no olvidemos que los vinos mas caros del mundo se hacen con este tipo de uva).

Asimismo es verdad que todo cuanto rodea al Pinot Noir es exclusivo y para ciertos excluyente. Eso, en tanto que no se cruza la barrera y se comienza a conocer un tanto sobre una de las uvas más curiosas, antojadizas y propias del planeta.

Lo que hay que saber
El Pinot Noir es una de las variedades de uva más viejas, cultivada desde siempre y en toda circunstancia en Borgoña y Champagne, Francia, donde es el corazón de sus vinos más conocidos. De un comportamiento errante si la equiparamos con un Malbec, el tema con el Pinot es que son pocos quienes saben tratarlo bien en el viñedo y eso ya traza la primera barrera para su escasez.

La razón de esa complejidad es cromosómica. Conforme estudios recientes que codificaron el genoma de la parra, el Pinot Noir tiene una genética inestable que genera mutaciones con sencillez. Por eso las escojas de plantas son la clave de un buen viñedo (y por tanto para un buen vino), así como las condiciones de suelo y tiempo. A la data, las bodegas que desean hacer punta en su preparación apuestan por viñedos clonales –cuya genética fue en especial escogida y es idéntica entre todas y cada una de las plantas- y al tiempo ensayan con suelos, alturas y temperaturas más frías para lograr el Pinot ideal.

Sin ir más allá, el día de hoy es posible encontrar Pinot a mil quinientos metros sobre el nivel del mar en suelos calcáreos -como en el Val de Uco- o en cultivos a trescientos metros y en suelos de matriz arcillo fangosa, como en Neuquén y Río Negro. Y en esa sintonía, aun puedes probar vinos elaborados con clones concretos, como setecientos setenta y siete, ciento quince o bien R4 entre los más usuales ( en tanto que se estiman unos doscientos a nivel global).

En resumen, en este país el Pinot está el día de hoy en fase de investigación y adaptación. Es por esta razón que, por el momento, resulta una pluralidad bastante difícil y para especialistas. Mas –siempre hay un mas oculto en todo- exactamente por su escasez y extrañeza, da vinos muy singulares y atractivos, que retan al paladar y encienden el motor de la curiosidad.

Sabor único
En lo que se refiere a la paleta de sabores que ofrece el Pinot Noir, la primera cosa que hay que tener en consideración es que no da vinos de cuerpo. Todo lo opuesto. Un buen Pinot tiende a la ligereza, a plantear una sensación algo aguada, mas con una alta intensidad de sabor frutal, de tierra y de hongos, y, sobre todo, una textura de lisa y sedosa, que en ocasiones recuerda a la tiza o bien al polvo. Lo que se traduce, cuando menos en la mayor parte de los bebedores locales en una sensación de extrañeza la primera vez que lo prueban. Habituados a la gordura de un Malbec, la liviandad del Pinot es como poner a dieta el paladar.

Mas esa es su primordial virtud. Ofrecer un sabor diferente. Un sabor que renueva la boca y que, sobre todo, plantea un camino de aprendizaje que va desde una primera decepción a la costumbre a un encantamiento progresivo cara la busca y la sofisticación.

En este país hay una carrera no declarada por lograr el mejor Pinot Noir. Y eso, por el hecho de que todavía es una pluralidad vacante de la que ninguna bodega ha logrado apropiarse. No obstante, hay geniales vinos libres entre la treintena que pueblan la góndola. Los que hay que probar sin dudas, son:

Categorías: De vinos y cepas

admin

Nam facilisis commodo sapien quis condimentum. Quisque non massa tristique, rhoncus magna id, tincidunt elit. Maecenas dignissim metus at velit elementum viverra. Aenean hendrerit justo eget arcu adipiscing, id imperdiet purus tristique. Cras interdum tempor sem, eu tristique tellus volutpat mattis. In et sollicitudin justo. Proin sollicitudin elementum dui non condimentum. Morbi eu nibh metus.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *